9 Extraños (House of 9)
Abrimos nuevo apartado en este humilde blog (que crece a pasos agigantados) dedicado al cine. Quisiera dejar claro que probablemente comente películas que no conozcáis o que no os parezcan interesantes, puesto que mis gustos (tanto en música como en películas) son extremadamente peculiares, y por ello podréis llevaros más de una sorpresa. Pero como tampoco quiero hacer que os desorientéis desde la primera entrega, hoy comentaré una película bastante fácil de entender y de ver.
9 Extraños (2005) es un más que entretenido filme de suspense dirigido por Steven Monroe en el que el argumento es bastante previsible: un grupo de personas sin aparente conexión entre sí son encerrados a cal y canto en una enorme mansión, y cuando todos despiertan, el hombre que les ha secuestrado se comunica con ellos mediante un interfono con altavoces en toda la casa para decirles que el ganador del juego que empieza en ese momento se llevará una fortuna, y que el ganador será aquel que quede vivo. A partir de ese punto, todos los acontecimientos se precipitan, y las personalidades de cada uno de los secuestrados afloran hasta llegar a un límite incontrolable. Desconfianza, prepotencia, miedo, traición, ego y locura por partes iguales.
Con una interpretación magistral de Dennis Hopper y una sorprendente Kelly Brook, el resultado final es un perfecto híbrido de las atmósferas de Cube y Saw con un desenlace digno de encoger el corazón más impertérrito.


