Dúo británico de pop electrónico formado en la primera mitad de la década de los 80, concretamente en el año 1981. Lo componen Neil Tennant (voz) y Chris Lowe (teclados y sintetizadores), aunque Neil ocasionalmente ha tocado también guitarras (acústicas y eléctricas) y teclados en alguna que otra canción en directo (y en más contadas ocasiones, en estudio).
Mundialmente conocidos por temas propios como West end girls, Suburbia, It's a sin, So hard, Go west, Yesterday (When I was mad), Se a vida è (That's the way life is), Discoteca, Paninaro, Closer to heaven, New York City boy, You only tell me you love me when you're drunk, Home and dry o London, o por sus versiones de U2 (Where the streets have no name), Elvis Presley (Always on my mind) y colaboraciones con Liza Minelli (Rent), Dusty Springfield (What have I done to deserve this) o Robbie Williams (No regrets); este dúo ha llegado a cotas inalcanzables por cualquier otra banda de electropop, haciéndose con varios números uno simultaneos en todo el mundo y ha triunfado en países tan dispares como Rusia, Japón, USA, Alemania, Marruecos, etc...
Con 12 discos de estudio, 4 recopilatorios y 9 de material inédito o ediciones especiales, a la par que una película protagonizada por ellos mismos (y con sus canciones por banda sonora), un musical inspirado en sus canciones (y otro realizado por ellos mismos inspirado en El Acorazado Potemkin) y varias giras y material audiovisual editados en formatos VHS y DVD, tienen unas letras mordaces que abordan desde la crítica social y política, hasta temas de actualidad como el abandono, el racismo, la homosexualidad, la violencia doméstica y miles más. Queda más o menos un mes para que salga a la venta un nuevo trabajo que ha creado muy buenas expectativas entre los fans de la banda... esperemos que dichas expectativas se cumplan.
En cada disco derrochan creatividad e incorporan unos trabajados arreglos y un toque especial en cada canción que la hace única y reconocible. Esos son los ingredientes que llevaron a Pet Shop Boys a la fama mundial a lo largo de las décadas de los 80 y 90. Por no mencionar que en todos y cada uno de sus conciertos lo dan todo y no reparan en gastos (ellos que pueden) para que el resultado escénico sea majestuoso. Desde bailarines y coristas (han tenido infinidad de ellos pero la que nunca ha fallado es Sylvia Mason-James, una vocalista de influencias del swing y del jazz), hasta un esmerado atrezzo, pasando por unas originales proyecciones en pantallas, los mejores músicos acompañantes (Danny Cummings, JJ Belle, etc...), y unos asombrosos juegos de luces, todo acompaña perfectamente las creaciones de estos chicos que juegan a burlarse de todo lo que les llaman los críticos y han conseguido que sus vidas personales no salgan a la palestra más que cuando ellos lo consideran oportuno.
En definitiva, muy recomendables para todos los oídos.


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